Revit no tiene pared de pin-up. Pinup captura el conjunto entero como una galería, deja que el equipo marque, chinche y anote encima, le da a los revisores sin Revit un único fichero donde corregir en rojo, y devuelve cada comentario a tus planos, con su autor y sin duplicados.
Las revisiones de conjunto pasan en papel impreso o en hilos de correo, y las correcciones en rojo casi nunca vuelven al modelo. Pinup mantiene la revisión entera en un solo sitio: encima del dibujo, con su autor y reversible.
Pinup tiene dos mitades. El BIM manager captura el conjunto y abre la revisión; el equipo entero —y los revisores que no tienen Revit en absoluto— anota encima, y todo se pliega de vuelta en un único registro.
Pulsa Input u Output para aislar una mitad: la otra se pliega.
Eliges los planos, eliges la fidelidad y pulsas Capture. Todo lo que viene después —la galería, las chinchetas, el fichero que se comparte, el informe— corre sobre esa instantánea.
El problema: una revisión de conjunto empieza por una hora abriendo planos de uno en uno, o imprimiendo PDF que ya están viejos antes de comer. En Pinup cambias entre planos y vistas, filtras, eliges un conjunto de planos guardado y pulsas Capture. Cada plano se exporta a un PNG determinista —número y nombre, estable entre capturas— más un PDF vectorial opcional que sigue afiladísimo a cualquier zoom. «Skip already captured» hace que la segunda pasada cueste sólo lo que ha cambiado.
El problema: «¿qué ha cambiado en este plano desde la última emisión?» suele acabar en imprimir los dos y entornar los ojos. Cuando Pinup recaptura un plano, archiva la imagen anterior como V1, V2… y la caja de luz gana chapas de versión: mira cualquiera, o pulsa ◧ Compare y arrastra una cortina por encima del plano, el viejo a la izquierda y el actual a la derecha. El cambio se enseña solo.
Todo lo de abajo corre sobre la galería capturada arriba.
Clasifica la pared, habla encima del dibujo, manda un solo fichero a los revisores que no tienen Revit, y trae cada comentario de vuelta a casa: con su autor, sin duplicados y en un único registro.
El problema: «¿está revisado el conjunto?» vive en la cabeza de alguien. La galería lo convierte en una pared que se lee: cada tarjeta lleva su chapa de versión, su estado ✓ aprobado o ⚑ marcado, sus recuentos de chinchetas y anotaciones, y su bocadillo de comentarios. Filtra por «Flagged» antes de una reunión, y por «Untouched» antes de emitir: nueve planos que no ha mirado nadie es un riesgo que ahora se ve. La barra de abajo es el flujo entero en una fila: importar una revisión, exportar el registro de planos —revisión, visto bueno y asuntos abiertos por plano, directo a Excel—, la hoja de contactos o el HTML que se comparte.
El problema: los comentarios de revisión viven en correos, despegados del dibujo, y nadie sabe cuáles siguen abiertos. En la caja de luz sueltas una chincheta numerada justo donde está el problema. Las chinchetas en un mismo punto forman un hilo: respondes, y vas girando su estado: Open → In progress → Resolved → Verified. El color de la chincheta lo sigue, así que el propio plano enseña qué sigue vivo. Una nota de plano recoge los comentarios generales, y todo se guarda con autor y fecha.
El problema: los ficheros de revisión con nitidez vectorial son preciosos, y demasiado pesados para un correo. Al exportar la revisión que se comparte, Pinup hace una sola pregunta: «High» conserva el PDF vectorial (afiladísimo a cualquier zoom, el fichero más grande), y «Medium» y «Low» lo cambian por una imagen de alta o de baja resolución. El manager cambia fidelidad por peso a propósito, en vez de descubrirlo cuando rebota un adjunto de 200 MB.
El problema: las consultoras y los clientes no tienen Revit, así que sus anotaciones llegan como papel escaneado o comentarios de PDF que no se reconcilian nunca. El HTML que se comparte es una estación de revisión completa dentro del navegador, sin conexión: dieciséis herramientas —seleccionar, chincheta, lápiz, línea, flecha, rectángulo, elipse, nube de revisión, subrayador, texto, directriz, cota y área calibrada en metros reales, goma, imagen pegada y un contador— más los sellos APPROVED / REVISE / REJECTED y cuatro colores con significado. Su revisión entera se guarda sola en el navegador y se exporta como un único fichero de texto pequeño.
El problema: recoger las correcciones de cinco revisores significa normalmente transcribirlas a mano. Su revisión se descarga como un fichero de texto pequeño; «Import review…» lo fusiona: cada chincheta, cada trazo y cada nota aterriza en el plano que le toca, atribuida a su autor y sin duplicar, de modo que importar dos veces no dobla nada, y con un registro forense de lo que se aplicó. Apunta a varios compañeros a una carpeta de equipo compartida y Pinup va más lejos: las marcas de todos se publican y se fusionan solas, en vivo, un fichero por autor.
This is an actual HTML report Pinup exports — self-contained, works offline, shareable as one file. Scroll it right here, or open it full-screen.
Cuelga tus planos, anotadlos juntos y entrégale el registro a quien sea. Pinup va en el panel Sheets de la pestaña BIMIO.